martes, 6 de agosto de 2013

DECLARO

 




¿Me toca declarar?
Lo haré.
El cargo por el cual se me acusa, es el de  “Culpable por el delito de estar  enamorada”.
Ante esa acusación, no tengo más respuesta que asumir mi culpabilidad y no espero defensa ni perdón.
En todo caso, desearía  la complicidad de quienes hayan conocido el amor y sepan de qué se trata.
Tengo antecedentes sobre la misma causa.
Crecí en una sociedad de vestido blanco y ramo, de príncipes azules, de aparentar más que sentir, de no faltar una noche en la casa,  y fumar a escondidas.
También formo parte de una generación de mujeres con agallas, rebeldías, con pocos grises y eligiendo con quien desnudarse y con quien amanecer.
De las  que saben lo que quieren, aprendieron a mantener su bolsillo y sus ideales.
Que producen, opinan, protestan, gozan, aman y abren las piernas también para bailar.
Si, estoy enamorada.
Y ese estado, no me vuelve absurda, incomprensible, intolerante y sentenciada.
El único argumento que sostendré, ante mi culpabilidad, es que puedo amar profundamente, pero no puedo dejar de ser la mujer que soy y elegí ser.
Si creen, que estoy “loca” de amor, declaro que he hecho locuras en su nombre, pero no es el amor el que me vuelve loca.
¿Debo declarar?
Lo haré.
Lo que a él le gusto de mí,  fue que lo amara.
Creo que simplemente él quería eso, pero que no le dijera lo que sentía y pensaba.


                              Blanca Colombo


jueves, 20 de junio de 2013

CARTA ABIERTA A LOS VARONES

Carta abierta a los varones.


Muchos varones dicen querer a su lado, mujeres femeninas, dulces, inteligentes, compañeras y comprensivas. 
Manifiestan que les encanta ser por ellas seducidos, buscados, deseados y admirados.
Sin embargo creo, que más de una vez, cuando encuentran una mujer que tenga mucho de lo que desean y buscan, tampoco les es bienvenida.
Sera que es el trayecto lo que les entusiasma y no estan buscando a ninguna mujer?
Pero, aquellos osados que aun sientan ganas de compartir con nosotras el camino, deberán comprender algunas cosas para no morir en el intento y para que tanto ustedes como nosotras obtengamos mejores resultados.
A las mujeres, nos gustan los varones que saben lo que quieren y van por eso
Nos gusta que no esperen que pensemos, actuemos y sintamos como varones, sino que nos dejen ser mujer.
Nos gusta mimarlos, sorprenderlos, desnudarlos.
Que se den cuenta cuando los necesitamos, extrañamos y buscamos su hombro como el mejor refugio, sintiéndose halagados por ser elegidos y no como un peso que les fastidia.
Nos gustan los varones que nos hagan reír, y que no se rían de nuestras debilidades.
Los que nos cuidan más que al auto y sin pagar un seguro, no quieran perdernos.
Los que nos protegen, nos dicen al oído y al mundo que nos aman y nos ven lindas para el amor y para la vida.
Nos gustan los varones sin vueltas y que nos den vuelta. Los que salen a cazar y sienten que siempre somos su mejor presa.
Los que estrenan con nosotras, los que no nos ilusionan con lo que saben no podrán hacer, los que no tengan siempre a mano un boleto de partida y sepan abrazarnos cuando estamos tristes.
Nos gustan esos varones que se dejan elegir libremente sintiéndose felices por ser elegidos. Que saben que un ramo de jazmines nos encanta y un te amo a la hora de la intimidad es el mejor orgasmo.
Nos gustan, los hombres amorosos, valientes, sensibles y osados.
Desprejuiciados y desvergonzados.
Que viven el presente, con ganas y con deseo.
Los que saben que al estar de a dos no se puede seguir como cuando se estaba solo, los que nos eligen , los que nos cuidan, los que creen que la vida es mejor si estamos juntos, los que apuestan teniendo claro que no es una cuestión de azar y cada mañana vuelven a apostar por “nosotros”.
Los que nos dan el mismo lugar en la intimidad que en la sociedad.
Los que derriban puentes y no nos desvalorizan por pensar diferente.
Los que bailan, sacuden los miedos, cocinan para nosotras y nos desean en todos los rincones.
Nos gusta ser mujer y que ustedes estén en nuestra vida. 
Brindemos por el encuentro.

Blanca Colombo.
nohaysoledadquedure.blogspot.com


sábado, 27 de abril de 2013

Mis ojos, la luna.





Con los ojos como lunas
iban desenhebrando la historia.
Aparecían los días  plácidos,
aquellos en que la lluvia no moja,
el alma se abriga de sonrisas,
las manos acarician sin nostalgia
y el amor se asemeja a una bahía
en donde retozan los sueños
ingenuos y transparentes.
Días soleados, fugaces, eternos,
carentes de grises, sobrantes en matices.
Cada ráfaga de vida
se volvía cotidiana
y a la vez tan lejana...
Giraban entre los sonidos vagos
de una canción olvidada.
Hilvanaban los ideales, los nuestros
y no existía mas profundidad que la deseada.
Sabían tan poco del dolor
y tanto de omnipotencia consagrada
que bastaba con tener constante
el brillo en la mirada.
Con los ojos como lunas
se llenaron de quietud.
Quisieron congelar el tiempo,
retroceder caminos,
buscar muy adentro
la emoción primera,
la algarabía de estrenar sin penas
y se encontraron juntos,
sin el reflejo plateado,
sin el cielo,
pero con sus ojos
que aunque ya sin luna,
amanecían llenos de gana.


                                                                                                                Blanca Colombo

lunes, 8 de abril de 2013

Como hacerte saber?




¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?
Que uno tiene que buscarlo y dárselo...
Que nadie establece normas, salvo la vida...
Que la vida sin ciertas normas pierde formas...
Que la forma no se pierde con abrirnos...
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente ...
Que no esta prohibido amar..
Que también se puede odiar..
Que el odio y el amor son afectos...
Que la agresión porque si, hiere mucho...
Que las heridas se cierran ....
Que las puertas no deben cerrarse...
Que la mayor puerta es el afecto...
Que los afectos, nos definen ...
Que definirse no es remar contra la corriente...
Que no cuanto mas fuerte se hace el trazo, mas se dibuja....
Que buscar un equilibrio no implica ser tibio...
Que negar palabras, es abrir distancias...
Que encontrarse es muy hermoso...
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida...
Que la vida parte del sexo...
Que el porqué de los chicos, tiene su porque...
Que querer saber de alguien no es solo curiosidad...
Que saber todo de todos, es curiosidad malsana...
Que nunca esta demás mas agradecer...
Que autodeterminación no es hacer las cosas solo...
Que nadie quiere estar solo..
Que para no estar solo hay que dar....
Que para dar, debemos recibir antes....
Que para que nos den también hay que saber pedir...
Que saber pedir no es regalarse...
Que regalarse en definitiva no es quererse...
Que para que nos quieran debemos demostrar que somos....
Que para que alguien sea, hay que ayudarlo...
Que ayudar es poder alentar y apoyar...
Que adular no es apoyar...
Que adular es tan pernicioso como para dar vuelta la cara...
Que las cosas cara a cara son honestas...
Que nadie es honesto porque no robe...
Que cuando no hay placer en las cosas no se esta viviendo...
Que para sentir la vida hay que olvidarse que existe la muerte...
Que se puede estar muerto en vida...
Que se siente con el cuerpo y la mente...
Que con los oídos se escucha ...
Que cuesta ser sensible y no herirse ...
Que herirse no es desangrarse...
Que para no ser heridos levantamos muros ...
Que seria mejor construir puentes...
Que sobre ellos se va a la otra orilla y nadie vuelve...
Que volver no implica retroceder...
Que retroceder puede ser también avanzar ...
Que no por mucho avanzar se amanece mas cerca del sol...
¿Cómo hacerte saber que nadie establece normas, salvo la vida?


                                                                   Mario  Benedetti.

jueves, 7 de marzo de 2013

Si Dios fuera una mujer





¿Y si Dios fuera mujer? 
pregunta Juan sin inmutarse, 
vaya, vaya si Dios fuera mujer 
es posible que agnósticos y ateos 
no dijéramos no con la cabeza 
y dijéramos sí con las entrañas. 

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez 
para besar sus pies no de bronce, 
su pubis no de piedra, 
sus pechos no de mármol, 
sus labios no de yeso. 

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos 
para arrancarla de su lontananza 
y no habría que jurar 
hasta que la muerte nos separe 
ya que sería inmortal por antonomasia 
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico 
nos contagiaría su inmortalidad. 

Si Dios fuera mujer no se instalaría 
lejana en el reino de los cielos, 
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno, 
con sus brazos no cerrados, 
su rosa no de plástico 
y su amor no de ángeles. 

Ay Dios mío, Dios mío 
si hasta siempre y desde siempre 
fueras una mujer 
qué lindo escándalo sería, 
qué venturosa, espléndida, imposible, 
prodigiosa blasfemia.
   

                                       Mario Benedetti

jueves, 14 de febrero de 2013



     Hoy el almanaque me recuerda, que me conmueven los hombres

   y mujeres que viven, disfrutan, gozan, y se atreven a amar.

  Brindo por ellos y por mi.  

                                                       Blanca Colombo